Por Jorge Contreras
Después de 12 años en el poder, el partido de los
trabajadores recibe el rechazo generalizado. El mensaje de las protestas del
ultimo domingo exige la intervención militar, ante una economía en recesión y
elevados niveles de corrupción, cuyas entuertos son internacionales, atraviesan
varias fronteras. A la voz de "No tenemos políticos sino
ladrones", los ciudadanos brasileros mezclados entre personas
comunes y profesionales, se pronuncian contra el desprestigio de las instituciones. Las críticas alcanzan el
sector salud, educación, economía. La sentencia: "No quieren al gobierno
fuera de del poder, lo quieren fuera del país".
■ Mayoritarias demostraciones…
EL domingo 16 de agosto, según el diario Folha
de S.Paulo, se calculan unos 200 mil







