El Desastre …
El último jueves 31 de enero, alrededor de las 4 de la tarde, una fuerte explosión sacudió
un complejo de siete edificios y casas en los alrededores, entre ellos a la
torre adyacente de 54 pisos, donde está ubicada la sede de Petróleos de México
(PEMEX).
Diseñado en 1976 por el arquitecto Pedro Moctezuma Díaz
Infante, el conjunto Torre Ejecutiva PEMEX incluye el primer edificio
‘inteligente’ de México. Tras cinco años de planes, la construcción se
inició en 1981 y la Torre se inauguró en 1982. El edificio permaneció como el
más alto del país durante 19 años.
Más de 3.500 personas fueron evacuadas del complejo ubicado
en el sector oeste del centro de la ciudad de México. Los empleados fueron
trasladados en camillas y hasta en sillas de oficina. Las calles de la zona
fueron cerradas al público.
A la caída de la noche, Enrique Peña Nieto, el presidente,
comento a través de Twitter, que llegó a "a dirigir personalmente las
operaciones de rescate".
Eduardo Sánchez, portavoz del Ministerio del Interior, dijo
que la torre no tenía peligro de derrumbe. Los rumores sobre las causas de la explosión,
apuntan a las fugas de gas o a equipo mecánico defectuoso en el sótano, sin
embargo el ministro Osorio Chong evitó dar explicaciones. "Aún no podemos
explicar los motivos", declaró.
Las causas de la
explosión…
Según Salvador
Castañeda Niebla, perito reconocido por el Tribunal Superior de Justicia del
Distrito Federal (TSJDF), diagnosticar la causa y los daños del siniestro demanda
"1) despejar la zona, que ya no haya vidas que rescatar, para luego 2) poder
remover los escombros en su totalidad y 3) efectuar la inspección ocular
detallada para ver el proceso de la explosión, 4) determinar el foco y las
causas del hecho, si fortuito o premeditado". El especialista agregó que
"los peritos de la Procuraduría General de la República (PGR) serán apoyados
por expertos en explosivos. Otro
perito del TSJDF refirió un estudio sólo de vista pudiera llevar 15 días,
mientras que uno especializado en el que se analiza el concreto y la estructura
que quedó aún de pie en el edificio, podría llevar hasta dos meses.
Una primera pauta la trae la situación política, PEMEX
figura recientemente en las noticias desde que el presidente Peña Nieto, quien
asumió el cargo hace dos meses, está impulsando una reforma energética que
abriría el monopolio estatal a la inversión privada y extranjera, considerada
localmente un tabú. Partidarios del gobierno afirman que el cambio es crucial
para mantener y aumentar la producción de petróleo, pero muchos mexicanos,
incluyendo trabajadores de Pemex, rechazan cualquier intervención extranjera. El presidente ha tenido que defenderse
de acusaciones que aluden las intenciones de privatizar este conglomerado,
considerado una fuente principal de ingreso nacional, (alcanzó una producción
de cerca de $ 50 mil millones el año pasado).
Otro caso es la situación problemática económica que
enfrenta Petróleos de México. PEMEX también ha sido acusada por las actividades
de mantenimiento de baja calidad, corrupción, débil supervisión y una racha de
"accidentes" en las plantas y otras instalaciones en los últimos
años.
A ello se añaden las declaraciones y demandas de Moisés
Flores, representante del sindicato nacional de técnicos y profesionales petroleros,
quien declaró que la
explosión se debe a la falta de mantenimiento en las calderas del edificio B2,
falla que habría sido reportada y que no ha sido atendida debido a los
problemas de la empresa. Flores
exigió a Emilio Lozoya, director de PEMEX a que esclarezca los motivos de la
explosión. Las calderas en el edificio B2 son empleadas para la generación de
energía eléctrica, aire acondicionado y suministro de agua al edificio (torre)
donde trabajan unas veinte mil personas.
No se descarta la posibilidad de un atentado por los carteles de
droga locales, el ministro del Interior no ha hecho comentarios sobre
la posibilidad de que los autores involucrados sean traficantes de drogas que están enfrentando a las
autoridades durante los últimos seis años. Lo cierto es que algunas instalaciones de PEMEX han sido
blancos de ataques (2007), traficantes han interceptado y robado grandes
cantidades de petróleo y gas en los estados del Golfo de Tamaulipas y
Veracruz, y sicarios han
secuestrado a trabajadores en esas áreas.
Si bien este hecho ha ocurrido en el complejo sede de Petróleos
de México, el desastre no afecta los recursos naturales, ni la producción, sino
a los encargados de administrarlas y operarlas….