Es una falacia la afirmación
según la cual un país con voto voluntario es más democrático que uno con
voto obligatorio. [1]
El voto obligatorio…
El voto obligatorio cumple una función estabilizadora y de
equilibrio al buscar la participación de todos, incluyendo los más pobres, los
menos educados y menos interesados en política, haciendo realidad el principio
democrático de: “un ciudadano, un voto”. No significa perder la libertad, sino
asegurar un sistema a favor de la igualdad efectiva de todos los ciudadanos, de
un sistema más incluyente, donde los derechos y obligaciones de los tengan una relación más equilibrada.

