Por Jorge Contreras
En Tbilisi, lluvias torrenciales, granizo y bajas temperaturas desde la medianoche del sábado aumentaron el caudal del río Vera, que atraviesa el centro de la capital georgiana, y lo que era una pequeña corriente se convirtió en un torrente cuyo cauce inundó una carretera afectando vehículos, casas y al zoológico cuya instalación discurren al borde del lecho del río y de la carretera. Quizá una observación que podemos obtener de la
experiencia en este desastre es el riesgo de toda infraestructura a desnivel que corre paralela a la dirección donde discurre la corriente de aguas. Por ello, la inundación inmediatamente afectó las instalaciones del zoológico.
■ Animales del zoológico y otros refugios expuestos
A los riesgos como resultado del torrente de agua en los
servicios públicos e instalaciones se